Esta fiesta declarada de Interés Turístico Regional se celebra el día 21 de septiembre. Su origen histórico fue la conquista de la ciudad por Alfonso VIII en 1177. Se cree que el monarca recompensó a sus tropas con una gran fiesta.
La fiesta se construye cada septiembre en torno a dos acontecimientos distintos: por un lado la ceremonia solemne del traslado del Pendón del monarca castellano, Alfonso VIII, que abandona la víspera su habitual morada catedralicia para dormir en las Casas Consistoriales, para, al día siguiente, seguir el sentido inverso (la tradición señala que el Pendón debe estar depositado en la Catedral, por ser el primer edificio levantado tras la conquista); por otro, Fiesta documentada desde hace siglos por Real Decreto, la popular corrida de vaquillas enmaromadas por la Plaza Mayor y sus aledaños, durante varias tardes
El bullicio y alegría de las Peñas Mateas se hace notar sobre todo en los desfiles, que renuevan cada año con un toque de originalidad. La fiesta se complementa con verbenas nocturnas, conciertos, concursos, toros de fuego, fuegos artificiales y actividades culturales.