Transición Barroco-Neoclasicismo. La iglesia de El Salvador, de los siglos XVIII y XIX, en la plaza del mismo nombre, es un edificio de estilo neogótico, resuelto en una sola nave, y de cuyo exterior destaca la torre y la portada barroca en piedra, que se levanta en el lugar que debió ser la parroquia del arrabal de El Salvador, posterior a la conquista de Cuenca.
Iglesia Parroquial de la Vigen de la Luz
Renacentista y Barroca. La iglesia parroquial de la Virgen de la Luz, ampliada y reformada en 1523, aunque todo el interior es obra de José Martín Aldehuela, fue terminada en 1764 en estilo rococó. Exteriormente está enfoscada y pintada de color, y cuenta con dos portadas, una de ellas plateresca, pero en el interior se desarrolla una profusa decoración de pinturas y estucos de gran calidad y una magnífica disposición espacial, que culmina con la gran cúpula elíptica, sobre tambor con ventanas y linterna, de marcada influencia italiana.
Palacios
Transición Gótico- Renacentista
Palacio de los Condes de Toreno, edificio de los siglos XIII - XV y reformado en el XVII, que fue residencia de Enrique de Trastámara, y posteriormente de otros nobles y artistas. Tiene fachada a la calle y a la plaza, así como jardin a la ronda del Júcar. Planta rectangular y tres alturas, zaguán y caja de escaleras típica de las casas-palacio, y una composición en fachada que resalta la importancia del piso principal, además de grandes huecos recercados con estructura clásica de frontones.
El Palacio de los Cerdanes de Landa-Zavala es el único que no está ubicado en la calle de San Pedro. Es un gran caserón del siglo XVII con fachada a la hoz del Júcar, a la plaza de San Nicolás y al pequeño callejón del mismo nombre, de forma rectangular; con dos plantas, y una interesante ordenación, interior y exterior, de espacios y elementos constructivos, y dedicado actualmente a Museo. También se comunica con la Iglesia de San Nicolás de Bari.
El Palacio Episcopal es un edificio de grandes proporciones, adosado a la catedral por el lado sur formado por una diversidad de volúmenes y construcciones que han seguido en su proceso de edificación al de la iglesia. La primitiva obra se concluyó con la segunda fase de la catedral, a mediadós del siglo XIII (1250). Se prosiguió su construcción en el siglo XVI (1546), y posteriormente, en el siglo XV, se edificó la portada principal y el cuerpo que cubre ésta, configurando así el edificio en su estado actual, de estilo neoclásico. De cada una de estas fases existen claras muestras en su interior pero su principal período es el segundo, del cual se conserva un magnífico patio en claustro. Ocupando varias dependencias de una de sus alas, se encuentra el Museo Diocesano.
Posada de San Julián
Renacentistista. La Posada de San Julián, construcción renacentista del siglo XVI, es de planta rectangular y dos alturas, tiene un magnífico escudo en la esquina y conserva, en su distribución interior gran parte de los elementos de una posada antigua.
Pósito o Almudí
Renacentista y Barroca. El pósito o almudí es un magnifico edificio de planta rectangular que conserva su portada original del siglo XVI, así como escudos y motivos ornamentales en estilo rococó, con restos de policromía. Reformado en el siglo XVIII, sirvió como almacén del pósito real, conservatorio, gimnasio y museo. Se trata de una importante obra de arquitectura civil.
Restos de las murallas árabes
Islámica
Historia: En Cuenca se conservan restos de las primitivas murallas árabes. Algunas de las principales parroquias aparecen adosadas al recinto defensivo, sosteniendo la creencia de que su presencia contribuía a una mayor defensa y vigilancia del mismo.
Los barrios del Castillo y de San Pedro, los más altos de la ciudad, son también el origen de la misma, y ambos aparecen dominados por dos edificios que los definen y les dan nombre: una fortaleza y una iglesia.
Descripción: Los restos de las murallas de Cuenca son el primer elemento arquitectónico importante que la ciudad muestra. Los restos visibles y más destacados se encuentran en las proximidades de San Miguel, Las Angustias, Torre de San Juan, Puerta de Huete, Puente de San Martín, Santo Domingo, escalinatas del Gallo, Santa Cruz, el Peñón y el Castillo. Además, sobre ambas hoces, los dos caminos de ronda militar constituyen majestuosos miradores.
A caballo entre las dos hoces, en el punto de mayor estrechamiento entre ambas, y defendiendo la entrada alta de la ciudad, aparecen las ruinas del castillo, del que sólo quedan un torreón, dos cubos cuadrados y un arco de medio punto y un lienzo de muro en la puerta, restaurada en el siglo XVI, se conserva un escudo con toisón. Fundado como fortaleza árabe y tomado por Alfonso VIII en el siglo XII, fue cedido a la Inquisición en el siglo XVI, y, en 1812, fue volado por las tropas francesas, siendo dañado en gran medida.
Seminario Conciliar
Renacentista y Barroca
El Seminario Conciliar es un edificio aislado de planta rectangular fundado en 1587 por el obispo José Flores Osorio, aunque la gran portada barroca de la plaza de la Merced se construyó en 1748. Cuenta con una importantísima biblioteca, un salón de reuniones de estilo rococó, otras notables portadas y, en la capilla, un retablo del Maestro de Horcajo.
Torre Mangana
El nombre de Mangana se utilizaba desde los años finales del siglo XV para designar el reloj de la ciudad. Construida en el último cuarto del siglo XVI, esta torre ha sufrido diferentes restauraciones hasta que en 1968 tomó el aspecto actual.
Transparente de San Julián
Barroca. Es un altar revestido de mármoles y jaspes, con ornamentación de bronce dorado, compuestos, altar y laterales, por altorrelieves con escenas de la vida de San Julián. En la portada surgen los típicos arcos truncados del barroco, coronados por imágenes de la Esperanza y la Caridad de dicho autor. El interior de la capilla mayor también es debido a Ventura Rodríguez.
Tribunal de la Inquisición
Barroca. Edificio del siglo XVII vinculado al recinto del antiguo castillo, hasta hace unos años era prision provincial, ha sido restaurado recientemente para ser archivo histórico; se trata de un edificio exento, cuatro plantas, con un interesante escudo en la portada, y constituye, por sus dimensiones y por su volumen cúbico, un hito paisajístico fundamental en la silueta de la ciudad.