Catedral - Basílica Nuestra Señora de Gracia

Gótica

Historia: La joya del gótico de la Región es la catedral de Cuenca, aunque, por estar envuelta y enmascarada por construcciones posteriores, no lo parezca a primera vista. Sin embargo, como señala un prestigioso autor, es "una de las más venerables catedrales españolas". También puede sorprendernos en un primer momento la magnitud de sus dimensiones, excesivamente grandes para la escasez de la población y la modesta economía de la ciudad en aquella época.

Sea como fuere, es una obra magnífica y la que más habría de influir en el desarrollo del gótico en Castilla-La Mancha, prevaleciendo su influjo sobre el de Toledo, cuyo esfuerzo constructivo apenas quedó sin repercusiones, exceptuando dos aspectos: la colocación del coro en el centro de la nave mayor, y no en el presbiterio, como era habitual en las catedrales francesas, y la audaz solución de la girola.

Descripción: Su construcción se inició a principios del siglo XIII gracias al celo del obispo San Julián y a la protección recibida por el rey Alfonso VIII. Así, antes de la finalización de las obras, la catedral se consagra en 1207, cuando sólo se habían terminado la capilla mayor y parte del crucero.

Su construcción habría de pasar por tres etapas distintas. La primera, es la parte más antigua, de estilo gótico-normando, aun con reminiscencias románicas por empleo de triforio, especie de estrechas galería sobre las arcadas de las naves laterales y el cimborrio cuadrado. En una segunda etapa se hizo el cuerpo de la iglesia a partir del crucero, dándose por terminadas las obras hacia el año 1271, bajo el reinado de Alfonso X, para hacer la reforma de la cabecera, destruyéndose la original y siendo reemplazada por una amplia girola que no es sino una imitación tardía de la genial solución ideada por Petrus Petri para la catedral de Toledo. De sus fachadas sólo la meridional se conserva, sus tres portadas.

Colegio de San José

Barroca. Restaurado para su uso actual como posada, el colegio de San José, construido en el siglo XVII, sobre obras mucho más antiguas, había sido Colegio de los Infantes del Coro de la Catedral, antes de ser casa de Juan Bautista del Mazo. Se trata de un edificio en cuyo interior se encuentran restos de viguería medieval e islámica.

Convento de Carmelitas Descalzas

Barroca. Construido gracias a la ayuda de Felipe IV con asociación de su estancia en Cuenca.

Cuenca, Medieval, Renacentista, Barroca, Neoclásica, Contemporánea

La ciudad de Cuenca presenta un claro origen medieval, posiblemente un castillo musulmán durante largo tiempo. Parece evidente que su situación estratégica en las rutas medievales fue aprovechada por los musulmanes para ubicar y levantar un emplazamiento defensivo que se revelará vital para el área de la Serranía, y una ciudad-fortaleza para controlar y organizar un amplio territorio.

Así, su trazado y configuración urbana son el resultado de un largo proceso histórico y socioeconómico que va de Alta Edad Media a finales del siglo XVII.

La explotación agrícola de las vegas de los dos ríos, el extenso territorio, o kura, que administra, y una potente industria textil hicieron de Cuenca en la época omeya uno de los centros más importantes del Califato. Su desarrollo demográfico y su pujanza económica no se detienen tras la conquista de la ciudad por Alfonso VIII en 1177 y su incorporación a la Corona castellana. Es entonces cuando adquiere personalidad jurídica con el Fuero que el Rey le otorga, y el poder eclesiástico comienza a arraigar en la ciudad mediante su conversión en Sede Episcopal y la llegada y establecimiento de la Orden de Santiago.

Durante toda la Baja Edad Media se consolida la prosperidad de la ciudad, fundamentada en su industria textil, que incorpora una serie de mejorías técnicas y se especializa en la fabricación de paños de calidad. Así, a finales del siglo XV, el desarrollo urbano y demográfico desborda los límites de la muralla y empieza a extenderse extramuros de la ciudad vieja.

Durante todo el siglo XVI Cuenca es, todavía, una ciudad productiva y uno de los centros motores de la economía castellana. En el siglo XVII se estanca su actividad. En el siglo XVIII hubo intentos de los ilustrados por revitalizar la ciudad, que fracasaron. Sólo dos siglos después, se comienza a superar esta situación, y así, hoy Cuenca mantiene una relevante actividad cultural de rango internacional: sus edificios históricos son rehabilitados, al igual que todo el conjunto urbanístico histórico con un plan especial (Cuenca a plena luz) de la Junta de Comunidades para promocionar el desarrollo integral de la vida social y de su atractivo turístico.

Descripción: El emplazamiento de la ciudad de Cuenca, tuvo su razón de ser en la topografía, y consiste en un espolón rocoso alto y angosto entre los dos profundos fosos labrados por los ríos Júcar y Huécar. Su origen se sitúa en el primitivo castillo, en lo más alto de la ciudad, y se fue desarrollando hacia abajo, dando lugar a una estructura urbana de perspectivas sorprendentes, hasta llegar al llano, la parte baja de la población, donde se extendió el ensanche, como se puede apreciar por el reciente surgimiento de nuevas urbanizaciones y barrios periféricos que van ampliando el casco urbano.

Son de destacar los numerosos monumentos que alberga la ciudad, fruto del interés artístico de las distintas épocas históricas vividas, que junto a su privilegiado emplazamiento y su trazado urbano la han hecho merecedora del título de Patrimonio de la Humanidad.

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